... Dícese del empleado subalterno encargado de la custodia, la vigilancia y el mantenimiento de las universidades y otros establecimientos de enseñanza, que cuida del orden fuera de las aulas, anuncia la entrada y salida de las clases, etc...
Malcolm X ...
"La enseñanza es el pasaporte para el futuro, el mañana pertenece a las personas que se preparan en el presente"
A un conserje...
Estimado compañero:
Antes de nada quiero reconocer y agradecer el trabajo que realizas en aras de la educación. Es un trabajo sin relieve académico, pero de indudable valor para el funcionamiento de la institución. Un director me decía hace poco tiempo que se notaba más la ausencia del conserje en el centro que la de él mismo. El desconcierto era mayor, los problemas se multiplicaban, el clima de desorganización era evidente...
Es el tuyo un trabajo en la sombra, realizado entre los bastidores del escenario, pero indispensable para que la obra salga bien. No tiene la iluminación de los focos, el beneficio del lucimiento ni el premio de los aplausos. Por eso algunos no lo ven. Por eso muchos no lo valoran.
Tu sabes bien quién es cada uno en el centro, dónde está cada cosa, cuál es el origen de muchos problemas. Cuando quiero saber cómo funciona un centro suelo dirigirme al conserje quien, a veces, me dice: "Si yo le contara..." Y es que realmente sabes mucho de la micropolítica de la institución. Otros, desde esferas más altas, apenas sí se enteran de lo que realmente sucede. Conocen las leyes, pero no la realidad. Saben de libros, pero no de los entresijos de la organización.
La primera imagen de la institución es la de tu cara que, de forma amable, atiende al recién llegado. Es la de tu desenvoltura al indicar a cada persona dónde está lo que busca o quién es el que puede dar respuesta a sus preguntas.
Tu relación con los alumnos es de enorme importancia. Ellos saben que tienen en ti un buen confidente, un cómplice magnifico, una ayuda indispensable. A ti te tienen más a mano. Tú estás más cerca de ellos que el director o el jefe de estudios.
Los profesores y las profesoras acuden a ti para todo. Hacer una fotocopia, dejar un encargo, arreglar un enchufe. Tienes que saber de todo, tienes que hacer de todo, tienes que estar en todas partes. Por eso digo yo que eres el verdadero "poder fáctico" de la institución.
Cuando acudes a las sesiones del consejo escolar tienes que hacer verdaderos equilibrios para situarte en aquel complejo sistema de fuerzas ocultas. Todos quieren contar con tu voto: la dirección quizás te ha advertido sobre la importancia de la cuestión para que no te despistes, los padres esperan que te inclines ante sus intereses ya que no te consideran un docente, los profesores cuentan con tu apoyo por que estás en el centro, los alumnos piensan que estás muy cerca de ellos... y tú, que te consideras de todos, a veces no sabes que hacer.
Por tu historia han pasado muchos profesores, muchos alumnos, incluso varios directores. Tú sigues en el centro, remontando todos los problemas, superando todas las etapas, atravesando todas las reformas. Has vivido muchas emociones, has conocido muchos enfrentamientos, te han querido situar en una de las partes del conflicto.
Acaso te sorprenden algunos comportamientos de los alumnos a los que no estabas acostumbrado. En tus tiempos las cosas eran de otro modo. Pero sabes adaptarte a esas nuevas circunstancias y sabes entender que los niños y los jóvenes de hoy tienen otro modo ser y de relacionarse.
Quieres el centro como si fuera una parte de ti mismo, te duelen algunas cosas que pasan y en silencio vives algunas situaciones que te hacen daño. Nadie te agradece muchas cosas que haces por que parece que se han solucionado solas y no eres partidario del autobombo.
Conoces el caso de otros compañeros que bromean con tu entrega y tu disponibilidad. Algunos piensan que lo verdaderamente inteligente es aparentar y "no dar golpe", saber "escurrir el bulto" y practicar el deporte de "encogerse de hombros" y de "mirar para otra parte"... incluso, alguno te ha podido acusar de "pelota" o de "colaboracionista" cuando lo que pretendes es, sencillamente, hacer con dignidad y esfuerzo tu trabajo. Las risitas maliciosas te desaniman y habrás sentido la tentación, más de una vez, de alistarte en el pelotón de los que viven del cuento o de la mala jeta. Porque algunos parecen sentirse felices no haciendo nada, dando malas contestaciones o mostrando cara de amargados. Afortunadamente no has claudicado. Afortunadamente sigues manteniendo intacta tu disponibilidad y tu empatía. Tu optimismo. Los años han pasado por ti o tú por los años, dejando una huella de serenidad.
Te importa la tarea educativa y, a tu manera, participas en ese proyecto y en ese quehacer. Lo haces a través de tus cotidianas actividades, de tus relaciones con los diferentes miembros de la comunidad y, también, de tus aportaciones en las sesiones del órgano máximo del gobierno que es el consejo escolar, del que formas parte desde los comienzos.
Ojalá que tu trabajo pueda realizarse en un clima de respeto, de colaboración y de diálogo en beneficio de lo que todos anhelamos con fuerza: una mejor educación de los alumnos y de las alumnas para construir una sociedad más justa y tolerante.
Gracias, suerte y largos años. Un abrazo.
Una bella historia...
Llovía, si, llovía mucho aquel oscuro día de primavera, yo observaba desde mi pequeña conserjería. Miraba a través de la ventana, el patio estaba triste y desalojado, los alumnos jugaban y corrían por los pasillos del colegio. Algunos de ellos entraban y salían alborotadoramente de mi habitáculo.
Mirándoles fijamente fruncí el ceño y, lo más seriamente que pude, cogí el teléfono haciéndoles ver que hablaba con la dirección. Cuando, instantes después, colgué el auricular, me volví a los chicos y les dije: - La directora viene para acá y viene muy enfadada. Entonces, ante mi sorpresa, uno de aquellos niños cogió el teléfono que yo acababa de colgar e inmediatamente estiró el brazo ofreciéndomelo mientras, inocentemente, me decía así: - "Es para ti, es tu papa".
Sentí una brusca y fría sacudida, un escalofrío que me recorría la piel erizando mis pelos de cabeza a pies.
Ella no lo podía saber... ¿ Como iba ella a saber que mi "papa" murió cuando yo le empezaba a conocer ? Jamás podrá ella saber cuanto le he llorado, cuanto le he necesitado.
Sin quererlo cogí aquel teléfono y me lo puse al oído mientras levantaba la cabeza al cielo y, con los ojos humedecidos, contesté:
- Dime Papa... !!!
Riete de la escuela...
Juanmita llega a su casa y le da las Notas del curso a su padre que las observa y grita horrorizado: - ¿Queeeeee? Estas evaluaciones merecen una buena paliza...
El niño le contesta: - ¿Verdad que sí, papi? ¡Vamos, yo sé dónde vive la maestra!
----------
La profesora de matemáticas, muy enfadada, les dice a sus alumnos: - Para mañana, quiero resueltos todos los problemas de fracciones, decimales y reglas de tres. ¡Todos! ¿Entendido?- ¡Pobre papá! - susurra una niña al fondo.
----------
Entran dos chicos al aula y la maestra le dice a uno de ellos: - ¿por qué ha llegado tarde? - Es que estaba soñando que viajaba por todas partes, conocía muchos países y me desperté un poco tarde. - ¿Y usted? - Yo fui al aeropuerto a recibirlo
----------
- ¡Mamá, mamá, en la escuela me dicen peludo!
Y grita la madre muy asustada:
- ¡Manolo, corre... que el perro habla!
Y grita la madre muy asustada:
- ¡Manolo, corre... que el perro habla!
----------
En clase de anatomía bromea el maestro:- Éste es el cráneo del famoso bandido Carpanta. - ¿Y éste otro más pequeño? - También, de cuando era pequeño...
----------
- Pedrito ¿cuántas Cruzadas se hicieron? - Ocho. - Muy bien y... ¿cuál fue la última? - La octava.
-----------
Un niño es llevado a dirección en el colegio y el director le pregunta: - A ver ¿por qué pegaste a tu compañero con el cuaderno? - Porque la mochila pesaba mucho.
-----------
La profesora le dice al niño: - ¿Por qué llegas tan tarde? - Porque salí con retraso de casa. - ¿Y no se te ocurrió que podías salir más temprano? - Sí, se me ocurrió, pero ya era tarde para salir temprano.
-----------
El profesor pregunta en clase: - ¿Cuáles son los insectos conocidos como ortópedos?- El saltamontes, el chapulín. - Muy bien, a ver Pablo, dime otros dos ejemplos. - Otro saltamontes y otro chapulín, profesor.
----------
Un niño le pregunta al director: - Señor director ¿es verdad que la escuela es de todos? - Sí, claro... ¿por qué? - Porque hoy le toca barrerla a usted.
----------
- Dígame jovencito ¿Cuántos huesos tiene el cuerpo humano? - ¡Doscientos ocho, profesor! - No joven, son doscientos siete. - Es que acabo de tragarme uno de ciruela.
----------
El maestro le pregunta a Juanmita: - ¿Por qué no viniste ayer? - Es que se murió mi abuelo. - Está bien, pero que no se vuelva a repetir.
----------
Un niño habla mucho en clase. - Escucha, como no te calles voy a llamar a tu madre. - ¡Huy profesor, ella habla más que yo!
-----------
Pregunta el director de la escuela ¿ que quieres ser de mayor?. Carnicero !!! - ¿ Y por que carnicero?. Y responde el alumno: - Por que he aprendido a hacer chuletas.
Un contrato de 1923...
Curso 2007/2008...
Algunos de los maestros en la fiesta de despedida de Mª Jesus, querida y apreciada compañera de infantil durante muchos años.
De pie de izda a drcha: Elena, Marisol, Carmen, Maria, Mª Jesus, Marta, Ana Belen, Isabel, Lucia, Marcos y Angela.
De rodillas de izda a drcha: no se, Henar, no se y tampoco lo se.
De pie de izda a drcha: Elena, Marisol, Carmen, Maria, Mª Jesus, Marta, Ana Belen, Isabel, Lucia, Marcos y Angela.
De rodillas de izda a drcha: no se, Henar, no se y tampoco lo se.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

